Cuando empeze a escribir en este blog exprese mi escepticismo acerca de que el gobierno cambiara la impresion de ilegitimidad que me habia dejado con los hechos poco felices que lo llevaron al poder. Casi 5 meses despues el pais muestra un panorama desolador y un futuro incierto.
Desde el 13 de marzo el sector agricola-ganadero lleva adelante un paro provocado por un desmesurado aumento de las retensiones a las exportaciones (que alcanzan a un 44% para la soja), y la falta de una politica publica real tendiente a favorecer la productividad en el sector que historicamente ha sido el pulmon del crecimiento del pais.
La respuesta del gobierno es la imposicion y la fuerza. En este conflicto nunca mostro animo de buscar una solucin y si de fomentar un enfrentamiento de pobres contra pobres.
Hasta ahora la presidenta ha pronunciado dos discursos y en ambos demostro poca capacidad para la negociacion intentando imponerse aun por la fuerza.
El pasado 25 de marzo hablo de "Piquetes de la abundancia"con un total desconocimiento de la situacion general del pais, donde lo que abunda es el desempleo, las provincias pobres, la falta de oportunidades y la inflacion.
Hablo de "Medida redistributiva", lo que tampoco es verdad dado que las retenciones a las exportaciones no son coparticipables y por lo tanto no regresan a las provincias, convirtiendose simplemente en una fuente de recursos para el Estado Nacional (otro capitulo de la historica polemica provincias pobres vs Estado Nacional rico). De esta manera el gobierno se asegura fondos que podra utilizar discresionalmente en epoca de elecciones en forma de aportes del tesoro nacional (ATN).
El problema es que la medida afectan tanto a grandes terratenientes como a pequeños y medianos productores, cuando lo ideal habria sido mantener las retenciones en un nivel que no resulte confiscatorio como el actual y aumentar la recaudacion por el impuesto a las ganancias (que si es coparticipable), asegurandose de esta manera que quien mas tiene mas pague.
El gobierno pretende hacer creer que la situacion excepcionalmente ventajosa del sector de la produccion se debe a las politicas llevadas adelante por el gobierno, cuando en verdad en Argentina nunca existio una politica agraria, y los pretendidos subsidios del gobierno no figuran mas que en los papeles.
Por ultimo el tema de la socializacion de las vacas flacas lo dejo para otra ocasion porque hay mucho que decir al respecto.
En el discurso del 27 de marzo expreso que la medida responde a dos motivos. El primero para evitar el monocultivo de la soja y favorecer el crecimiento en otras areas de la agricultura como el trigo; el segundo, que buscaba rebajar el arrendamiento de campos cuyos precios se fijan en atencion al valor internacional de la soja. Esto si que es pretender tomarnos el pelo a todos porque sis e quiere fomentar la produccion del trigo o de cualquier cultivo, se debe subsidiar su produccion, alentar la actividad, no solo quitar las ganancias de las actividades que esten bien. Imaginense que para fomentar el estudio de carreras relacionadas con la ingenieria el gobierno le quite el 44% de los honorarios a los abogados. Una locura!!!.
Eso de que la medida de aumento de las retenciones va a permitir disminuir el valor del arrendamiento de campos es una falacia porque la medida no disminuye el valor internacional de la soja y si la ganancia de quien debe pagar el arrendamiento.
Expreso numerosas veces que el para busca rebajar la totalidad de las retenciones, lo que es abiertamente una mentira, ya que las cuatro entidades del campo expresaron constantemente su deseo de que se mantengan las retenciones en el nivel anterior al 11 de marzo (35%), y pagar impuestos a las ganacias mas altos, el gobierno intenta distraer la atencion expresando que el paro responde a un repudio a la politica derechos humanos llevada adelante. Que tiene que ver?.
En medio de todo esto existe una cadena de damnificados, los comerciantes que no pueden acceder a los productos para ponerlos a disposicion de los consumidores, viendo disminuida su actividad, los trabajadores de los frigorificos y comercios que se enfrentan a la posibilidad cierta de suspensiones masivas por disminuicion de trabajo y los consumidores que se encuentran con precios exhorbitantes, gondolas vacias y bolsillos flacos.
Las dos facciones endurecen sus posiciones, y el gobierno no esta dispusto a retroceder fomentando una disputa en la que perdemos todos.